Oportunidades del Aviturismo Como Diversificación en Emprendimientos

Por Raquel Rivera Gómez*

Costa Rica gracias a su ubicación geográfica, condiciones climáticas y variedad de ecosistemas alberga una gran biodiversidad, lo que le ha permitido considerarse como una “joya natural” ante el mundo y ser potencialmente atrayente para miles de turistas interesados en conocer las maravillas que ofrece la naturaleza de nuestro país.

Entre su amplia variedad de especies podemos observar mamíferos, anfibios, reptiles y aves, siendo estas últimas un grupo de gran atractivo debido a sus múltiples colores, formas y tamaños. Además de estas características presentes en la avifauna, también se debe de rescatar la facilidad con las que pueden ser vistas y como en el país en un área pequeña podemos encontrar una alta densidad de especies de aves, lo cual representa una ventaja para su avistamiento.

Rey de Cocora (Red-headed Barbet), fotografía tomada en un proyecto ecoturístico en la región de Cinchona, Costa Rica.

El ecoturismo ha incrementado tanto a nivel nacional como internacional y actualmente el principal interés de los turistas va de la mano con el aprendizaje y la conservación, siendo el aviturismo una de las prácticas que involucra perfectamente ambos objetivos.

Como se menciona en el “Perfil del Observador de Aves Costarricense” realizado por Sergio Arias, estas personas se vieron motivadas por distintas actividades como la visita a áreas protegidas, fotografía, formación académica, trabajo, aprendizaje y conservación, para convertirse más adelante en apasionados por las aves. Con base en lo anterior la pregunta sería, ¿cómo podemos realizar un complemento entre estas actividades y el avistamiento de aves para desarrollar una oportunidad de diversificar emprendimientos en Costa Rica?

Gracias a la simplicidad para observar aves en todo el territorio costarricense, como se mencionó con anterioridad, implementar el aviturismo como parte de la propuesta que ofrecen muchos de los emprendimientos permitirá una oportunidad de crecimiento y mayor atracción para los amantes de la naturaleza y principalmente para los pajareros que han incrementado con el paso de los años.

Aspectos tan fáciles como sembrar en los jardines plantas que sean atractivas para las aves, logrará generar un excelente acercamiento a esta práctica, como se mencionó en el artículo “Costa Rica una transfusión de Pura Vida”, en donde recalcan que la primera experiencia casi siempre se da en los sitios de alojamiento (Maestre, 2019).

Por otra parte, la infraestructura es uno de los primeros aspectos a tomar en consideración, ya que en muchas ocasiones los proyectos cuentan con amplios ventanales que les permiten ofrecer vistas increíbles hacia el entorno natural, pero estos suelen ser una trampa mortal para las aves que se confunden con los reflejos y terminan chocando contra estas superficies, por lo cual implementar pequeñas cuerdas o adhesivos de forma vertical u horizontal permitirá ser una medida que logre reducir estos incidentes.

Además construir y destinar espacios exclusivamente para la observación y fotografía de aves, que a su vez sean accesibles para todas las edades y necesidades, también resulta una opción bastante llamativa para los turistas.

Otro aspecto relevante es que se puedan realizar estudios que permitan conocer la avifauna presente en el entorno de desarrollo del emprendimiento, pues con esto se puede utilizar especies distintivas de la zona para promocionarse y tornar más atractiva la oferta. La ética profesional y la honestidad en este punto es fundamental, ya que no se debe de ofrecer algo con lo que no se cuente, por ejemplo, al publicitar una especie que no se pueda encontrar en la zona, lo que va generar disgustos y desilusiones entre los visitantes que probablemente acudieron al sitio solo por lograr ver el ave que aparece en la publicidad.

De la mano con estos estudios es necesario contar con algún colaborador capacitado que pueda transmitir todo el conocimiento que sea posible como nombres de las especies (científico, en inglés o común), historia natural y algunas experiencias, que representarán un enriquecimiento no sólo académico sino también cultural que en muchas ocasiones una guía o un libro no podrán ofrecer. 

Poseer algún tipo de equipo como binoculares o telescopio, siempre en buen estado, es otra manera en la que se puede despertar el interés por descubrir e involucrarse con el mundo de las aves. Finalmente pero no menos importante se encuentran las prácticas de conservación, son muchas las personas que actualmente se interesan porque los lugares que vayan a visitar cuenten con certificaciones, reconocimientos o alianzas con organizaciones en pro de salvaguardar el medioambiente, lo que demuestre que la participación o estancia en el sitio no solo traerá beneficios para sí mismos y para el emprendimiento, sino también para apoyar proyectos dedicados a la protección de recursos naturales importantes para la fauna y en este caso especialmente para la aves. En conclusión, implementar la observación de aves en toda clase de emprendimientos brindará oportunidades no solamente de crecimiento económico sino también de concientización sobre la importancia de proteger los ambientes naturales con los que contamos y que como mediante estos tenemos una herramienta de trabajo fijo, siempre y cuando se emplee de la forma adecuada y se dé un desarrollo sostenible. Es necesario innovar cada vez más la propuesta turística que promueva la conservación y el desarrollo socioeconómico de las comunidades mediante el uso responsable de las riquezas que nos brinda la naturaleza.

*Raquel es estudiante de cuarto año de la carrera de Turismo Ecológico, Recinto de Paraíso, Universidad de Costa Rica.